Hello stranger
Atropelladamente, una sonrisa emergió en mi rostro aquella tarde de enero. Y quise creer, que quizás se había cumplido mi deseo. Algo que no me atreví a pronunciar. Algo que no era certero.
La fugacidad del sentimiento se instauró de mis dedos a mis labios, de mis labios a mi pecho.
Hacía frío pero mi estómago era puro nervio. Y asiendo los cordones de mi gorro, llegué en tu búsqueda, y tú me retuviste junto a tu pecho. Y así creí que aquel momento era perfecto.
Pero la fugacidad del sentimiento hizo banal mi determinación, y las palabras huyeron, desatadas por emociones, prisioneras de mis miedos.
Quería decirte tantas cosas. Y no me atreví. Tenía la mirada perdida. Pero aún así te vi.
Los latidos de mi corazón son un estático tartamudeo que quiere asir tu mano, como solo una vez pude hacer,apretarla con seguridad de hacerte saber que te había encontrado.
Aun siendo solos dos desconocidos, permíteme asegurarte que no miento, cuando digo sin duda alguna, que no soy en absoluto como el resto.
Como relatarte, que nos besamos donde nació la expresión "Irse al quinto pino", donde los amantes huían al extraradio para quererse sin ser vistos.
O antojarseme afirmar con seguridad que eres mi primer pensamiento, ese al que te aferras deseando dormir de nuevo, y, con suerte, soñarlo.
Pero bajo la mirada, y asiento. Procurando mantener el silencio. Perdida en cientos de pensamientos y decisiones contrapuestas. Desde el primer momento en que puse mis ojos en ti, y en mi cabeza sonó un frágil y certero...
...hello stranger
0 comentarios