• Home
  • About
  • Contact
    • Category
    • Category
    • Category
  • Shop
  • Advertise

PΛLΛBRΛS MELLΛDΛS

ℝ𝕖𝕧𝕖𝕣𝕓𝕖𝕣𝕒𝕔𝕚𝕠𝕟𝕖𝕤 𝕪 𝕖𝕤𝕥𝕖𝕣𝕥𝕠𝕣𝕖𝕤 𝕕𝕖𝕝 𝕒𝕝𝕞𝕒

El traqueteo del tren mece mi cuerpo, casi inerte apoyado en una de las barras de seguridad. El reflejo distorsionado que ofrece, por los graffitis y la publicidad adherida, muestran la orilla de los sentimientos que trato de ahogar.

Aún notando sus manos en mi cuerpo y la mirada clavada en mis ojos; Mis labios se curvan tratando de reprimir una mueca de dolor. Vuelvo a estar en ese punto donde el aire no llegaba a inundar mis pulmones y todo en mi interior se encoge y asusta. Soy presa de mi misma, adentrándome en una habitación que creía haber cerrado, donde siquiera soy capaz de encender una luz.

Miedo. Tengo miedo, me digo, mientras me paso de parada. Voy camino de la seguridad que puede ofrecer sentarme en el borde del abismo, a nueve plantas de altura. Lejos, muy lejos de mi misma.

Entrelazo mis brazos con la piel erizada, y aún me abandono a la sensación de evasión que minutos antes trajiste a mi día. Y ahora todo se ve empañado por las lágrimas que no quiero verter, y me siento sola, más sola de lo que puedo aceptar o reconocer.


Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Fue un golpe de efecto, 
certero, privándome de todo aliento, 
mientras pasados los segundos, 
se retraía con la marea, 
para quedar solo su sombra
desvanecida en la arena.

Y creí sentir varar mi alma,
enraizada y desanexionada, 
parte de un todo y de la nada,
buscando cegada y a tientas,
una concha con la que escudar,
todas las excusas que no quería dar. 

Quedando deconstruida e imperfecta,
con los pies enterrados en el pasado,
formado por recuerdos, arena y expectativas,
el futuro se disfrazó de presente tardío,
deshaciendo el romper de las olas
que se agolpaba contra mi rostro.

Sin saber cómo, ya había llegado,
sin ser siquiera llamado o anunciado,
ladeando la sinceridad en una sonrisa,
salvaguardando las palabras por escrito.
Las estaciones habían aflorado,mutado...
... se acercaba un viento de cambio.

Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Siento como mi pecho oprime algo en mi interior a lo que no sé nombrar. 
La angustia devora mis pensamientos, sentenciando cada uno de ellos. 
Y me encojo, encorvada en la marisma de mis emociones abnegadas.
Y torno pequeña, inconclusa, inacabada. 

Dónde quedaron los abrazos, cobijo de penas en la tormenta,
en mis mejillas aún se enfrentan nubes encontradas en ruptura,
mil lágrimas forman surcos tratando de huir, lejanas. 
Tiemblo entre el miedo, la dicha y la pena. 

Necesito una mano en la que enlazar esperanzas con anhelos,
un lecho en el que a tientas dejar cada espina que marca mi pasado,
no ser muesca ni puñal, sino la piel nueva que cubra las heridas.
Ser esperanza, aliento, continuo. 

Ser. 
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Los años se han vuelto cíclicos. Como si necesitase ejercer la misma parada una vez recorrido cierto tramo, y mirar atrás.
Sentarme en el margen de la carretera sin saber el rumbo que voy a elegir pero reconocer el horizonte que llevo meses surcando. Parece ser, que la misma piedra con la que tropezamos es un eufemismo ante el crecimiento personal.

Me acaricio las rodillas, marcadas con cicatrices, visibles algunas y otras imperceptibles. Veo lo que fui, y no lo que soy. Reconozco mis errores pero no enumero lo que he aprendido. Y voy preparando con ello mi propio suicidio personal, la profecía auto-cumplida del error cíclico.

Pero quizás, y solo quizás, las cosas ahora puedan ser diferentes. Como la disparidad que surge  entre querer ser libre y dejar de tener miedo a la libertad. Porque esa palabra se antoja solitaria y llena de complicaciones, de caminos de vuelta desacompañado. Y en cambio, no resulta ahora tan amargo.

Miro al presente. No al futuro, no a un pasado en el que mi nombre era el complemento agente de cada una de mis frases. Porque decido sentenciarme con el protagonismo de mi propia vida y empezar a apostar por mi. A creer en mi. A ser mi mayor esfuerzo y misión.

Dicen que con cada decepción, con cada pérdida, con cada error, el dolor conforma habitaciones en nuestro interior para albergar la intensidad de dicho sentimiento. Sufrimos ampliaciones y derrumbamientos. Remodelamos nuestro interior con el devenir de las estaciones y el transcurso de los años.

Y me descubro sonriendo más de lo que he podido hacerlo antes, pasando de las lágrimas a la incontención verbal. A dar gracias por lo vivido aun no siendo el cuento que creía que iba a vivir.
La realidad frente a la expectativa nunca tuvo tanto poder ni tanta fuerza. Soy lo que quiero ser.
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Newer Posts
Older Posts

About me

Dιᥱ Höᥣᥣᥱ ιst ᥣᥱᥱr,ᥲᥣᥣᥱ Tᥱᥙfᥱᥣ sιᥒd hιᥱr!

Follow Us

  • Spotify
  • IG

Categories

recent posts

Blog Archive

  • junio 2025 (1)
  • mayo 2025 (1)
  • abril 2025 (1)
  • marzo 2025 (1)
  • febrero 2025 (2)
  • enero 2025 (3)
  • diciembre 2024 (1)
  • septiembre 2020 (1)
  • junio 2020 (1)
  • mayo 2020 (7)
  • abril 2020 (1)
  • marzo 2020 (1)
  • enero 2020 (4)
  • diciembre 2019 (1)
  • noviembre 2019 (1)
  • julio 2019 (1)
  • junio 2019 (1)
  • mayo 2019 (1)
  • febrero 2019 (1)
  • enero 2019 (2)
  • diciembre 2018 (5)
  • noviembre 2018 (3)
  • agosto 2018 (3)
  • julio 2018 (1)
  • junio 2018 (1)
  • mayo 2018 (2)
  • abril 2018 (3)
  • marzo 2018 (2)
  • febrero 2018 (6)
  • enero 2018 (7)
  • diciembre 2017 (1)
  • noviembre 2017 (1)
  • septiembre 2017 (1)
  • agosto 2017 (1)
  • julio 2017 (3)
  • junio 2017 (4)
  • mayo 2017 (2)
  • abril 2017 (1)
  • marzo 2017 (1)
  • febrero 2017 (1)
  • diciembre 2016 (4)
  • noviembre 2016 (2)
  • agosto 2016 (1)
  • julio 2016 (1)
  • junio 2016 (1)
  • mayo 2016 (1)
  • mayo 2014 (1)
  • marzo 2014 (1)
  • febrero 2014 (3)
  • enero 2014 (3)
  • diciembre 2013 (17)
  • noviembre 2013 (4)
  • octubre 2013 (5)
  • septiembre 2013 (1)
  • agosto 2013 (1)
  • abril 2013 (1)
  • marzo 2013 (2)
  • febrero 2013 (5)
  • enero 2013 (13)

Created with by ThemeXpose